Acompañamiento Mediante la Afectividad y el Tacto - AMA-T
Preparación Afectiva al Nacimiento
 
 
Se empieza a partir del cuarto mes, es decir más o menos cuando la madre empieza a notar los movimientos del bebé. Se trata de 7 a 8 sesiones de una hora, que se hacen con los padres durante el embarazo, a 3 semanas de intervalo cada vez. Una de las sesiones se da después del nacimiento.
A lo largo de estas sesiones, se propone:
- los juegos con el bebé
- como enfocar el dolor y rebajar su umbral
- una sesión de preparación sicológica al parto
- las posiciones durante el parto
- la acogida del bebé.
 
 
 
 
El acompañamiento se hace por medio del Tacto Afectivo, con el fin de comunicar al bebé la ternura que sienten ya sus padres por él. Eso le proporcionará un sentimiento de seguridad, a la vez que permitirá a sus padres descubrir las posibilidades de una comunicación profunda, emocionante y alegre, que echa las bases de su relación.
El bebé se siente confirmado como un ser amado y respetado, capaz de comunicarse y de contestar de manera autónoma. Los padres se sienten confirmados como competentes, capaces de escuchar a su bebé, y así mismo más seguros.
Las sesiones se hacen de manera individual con cada pareja. La presencia del padre es necesaria y muy importante, a la vez para establecer el contacto con el hijo por nacer, pero también para apoyar y acompañar a la madre y al bebé a lo largo del proceso del embarazo y del dar a luz.
 
 
 
 
El Acompañamiento Psicomotor del Bebé
 
 
 
Son 4  a 5 sesiones de una hora, con padres con bebé, de manera individual o en grupos (los grupos no están en marcha aún). No es necesario haber hecho la Preparación Afectiva al Nacimiento antes. Se aconseja empezar lo más temprano posible después del nacimiento, y por lo menos no después de los 4 meses. No es necesaria, aunque si muy aconsejable, la presencia de los dos padres.
 
 
 
A lo largo de estas sesiones se propone:
- acompañar al bebé con Tacto Afectivo
- juegos en el eje y el equilibrio
- acompañamiento en las diferentes etapas posturales: sentado, a gatas, de pie…
- acompañamiento afectivo en situaciones cotidianas
Pero más que nada, da al bebé el sentimiento de sus habilidades propias, y la seguridad de poder conseguir lo que se propone, además de la seguridad proporcionada por el acompañamiento de sus padres. Hoy en día, este sentimiento de seguridad afectiva que se expresa también en el lado motor, es el regalo más grande que se pueda ofrecer a un niño.
 
 
 
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